Finalmente llegó el fin del mes de julio, y se suman dos despedidas. Todos, o casi, deseamos lo mejor para estos cuerpos. Pero para estar seguros llamamos a Ricardo Schiariti para que nos devele cómo será el futuro de nuestros héroes, y por los resultados parece haber estado fumado. Aunque todo puede ser cierto:
Martinho, conocido alguna vez como "Carente de elemento femenino, que no entiende de fútbol, que a veces no come, que no va a cumpleaños donde pasan cosas raras, nena llorona, ciertas traiciones que mejor ni mencionar (aunque las sostenga), desconfigurador de internet, destructor de autoestimas, que no sabe barrer, asesino de compañeritos, fanático de Enanitos Verdes y Manuel Wirtz, brasilero, pendejo carente de convivencia, que no sabía lo que es picado fino o grueso, pateador de bebes y de ascenso infinito", sufre una crisis vocacional y duda si dedicarse al desarrollo a la música. Evalúa buscar una tercer alternativa que realmente le permita ganar algo de dinero, para así poder hacer las otras dos. Pero no se le ocurre nada.

Sale a caminar por la cintura cósmica del sur, se resfría, y va a una farmacia a comprar algún genérico con lo poco que le queda. De pronto ve que la farmacia tiene Plex, y sin haber salido de su asombro escucha al empleado decir "Me cago en estos putos del interior! Este engendro dice que tengo 158 cajas y no tengo una mierda!". Martinho intenta encender un cigarrillo para calmarse, pero le recuerdan que es Capital y no se puede fumar fuera del baño de la propia casa.
Nunca se supo mas de él. Dicen que se fue corriendo a Brasil y se radicó allí. Seguramente cuando domine el idioma y aprenda a discutir lo terminarán deportando.
Marcelo lleva una vida tranquila, hasta que una noche se fuma una mano de Perón y le dan ganas de asesinar a Tinelli. Como no sabe donde vive, decide ir al cine. Todo va bien hasta que pasan un trailer de una nueva película de Wallace & Gromit. Era como si un adicto en recuperación se reencontrara con su viejo amigo Pity Alvarez. Lo esperable era que estalle violentamente, pero no. Hace uso de su capacidad para controlar la ira (virtud puesta a prueba a niveles radiactivos en el último año), y no reacciona. Se levanta y se retira, metiéndose en el primer teatro que encuentra.

Termina entrando a una función de Patito Feo, con tal mala suerte que se encuentra con una campaña de asambeístas que intenta adoctrinar a los niños, adolescentes y flacas sobre los peligros mortales de Botnia. Pipo Pescador acompaña con su guitarra cantando su canción alusiva.
Ni Gandhi podría soportar tanto en un mismo día, por lo que acto seguido incencia el lugar provocando una masacre. Ibarra dice "Esta es la mía" y saborea la venganza por lo de Cromañon. Los votantes de Mauricio se convencen de que acá murieron chicos bien, no como los negros cabeza que escuchaban a Callejeros, lo que los lleva a ejecutarlo sin piedad. Cecilia Pando aplaude con una pancarta pro-Cacciatore, que de poco le sirvió para defenderse de La 12 que había ido a despedir a su amigo y la atiende con gran cortesía.
Con el tiempo veremos cuánto es cierto. Puede incluso llegar a ser peor por una razón inevitable: esa suma de "Enrique Symns" y Desarrolladores por naturaleza (que es algo más que una profesión) que en mayor o menor medida somos.
Las dos opciones son muchas veces ingratas pero no las dejaríamos ni en estado de coma, aún cuando juntas pueden ser un cóctel fatal. Si la felicidad por si misma no es fácil, poniéndole condiciones menos. Pero buscarla así es mucho mas interesante y además no sabríamos hacerlo de otra forma.
Vamos saliendo que cierran.